ABC MISIÓN… Q de Querer

Muchas veces usamos indistintamente la palabra AMAR y QUERER. Sin duda tienen matices comunes, no es casualidad que la RAE usa querer/desear como sinónimo de amar.

Pero sin duda la palabra QUERER nos evoca un acto de la voluntad, una voluntad emotiva que se muestra real en el momento que pasa a ser una acción concreta. Quiero adelgazar… pero ese querer es “un real querer” cuando se concretiza a través de un ejercicio físico, un régimen alimentario, etc. 

Podríamos decir que querer es el paso siguiente al desear… Deseamos algo, pero si es algo más profundo que un simple deseo y “queremos” que eso se realice habrá que encontrar la manera de intentar que se den pasos en esta dirección. También en nuestros deseos de solidaridad, nuestros deseos de una vida misionera, habrá que demostrarnos a nosotros mismos “cuanto lo queremos” con nuestros intentos para realizarlos.

Siempre me asombró leer en el Evangelio la pregunta de Jesús al ciego Bartimeo (Lc. 18, 35-43) “¿qué quieres que haga por ti?”. Parece raro que Jesús pregunte al ciego qué  desea… ¿Qué más puede desear un ciego que la vista? Pero la pregunta de Jesús va a pedir algo más que un deseo, parece casi que pregunte ¿de verdad lo quieres? ¿deseas ver y así hacerte responsable de tu ver?

Este texto siempre  me llevó a preguntarme ¿qué quiero de verdad? A veces decimos que deseamos tantas cosas, pero ¿las queremos de verdad? ¿Luchamos como Bartimeo contra los que nos impiden y nos incitan a “hacer callar este deseo”? 

Querer  es, entonces, hacer todo lo que esta en nuestra mano para realizar nuestro deseo, pero también pedir a Jesús que nos ayude realizar este deseo, “quiero que tu entres en mi vida y me ayudes a ver cómo realizarlo”.

Nuestros deseos… Pero ¿hay un deseo “universal” de cada hombre? Yo creo que sí, en lo profundo cada hombre desea ser feliz.

Podríamos decir que después cada persona busca esta felicidad por distintos caminos, pero al mismo tiempo no podemos olvidar que para nosotros, cristianos, nuestro camino a la felicidad es el Amor. No un amor simplemente “deseado” sino “querido” y construido día a día, a través de las pequeñas cosas cotidianas, de las dificultades que muchas veces nos hacen gritar y pedir “ayuda”. Es un amor que “da la vida”.

Quién sabe, cambiando las palabras de la antigua canción del cantante mejicano José José “El amar y el querer” (https://www.youtube.com/watch?v=Tb0LLCtPVYI) nosotros podemos decir que “amar es querer”. El amor se quiere y se construye constantemente, así logramos la verdadera felicidad. 

Mimmo Di Meo